Cómo Pescar con Mosca Ahogada

Una de las modalidades de pesca más usada en España es la de mosca ahogada. Conocida por algunos como pesca a la boloñesa, esta antigua técnica constituye una de las más prolíficas y entretenidas que sigue, hoy día, gustando mucho.

Lo mejor de esta técnica es que, si se hace bien (como todo) puede resultar muy productiva y permitir buena capturas de diversas especies en variadas capas de agua. Imitar los diferentes insectos constituye todo un arte, y resultará parte de la diversión de la modalidad.

Cómo Pescar con Mosca Ahogada
Cómo Pescar con Mosca Ahogada

La pesca con mosca ahogada

Para la pesca con mosca ahogada se recomienda usar cañas que pueden estar entre 2,5 a 3 metros. Lo importante será que esta sea ligera y que pueda permitir que se hagan lances lejanos, con una inclinación de unos 45º.

Para aquellos que usan la mosca para pescar truchas, por ejemplo, la ubicación será determinante, ya que la corriente ayudará mucho a logra un mayor éxito. Además se debe buscar que la línea esté bastante tensa, dejando que esté paralela al agua.

Pasado un tiempo se puede empezar el trabajo de recoger suavemente el sedal y esperar así algún tipo de reacción de las posibles presas. Por lo general pudiera usarse varios mosquitos en la línea, lo cual aumenta las posibilidades de éxito.

Mosquitos recomendados y disposición en la línea

Para algunos no resulta imprescindible imitar mosquitos, ninfas o demás insectos específicos. Para otros el proceso de pesca pasa primero por la observación de los presentes en la zona y buscar hacer algunos del mismo estilo.

En relación a la disposición de las moscas, dependerá de cuántas uses en la línea, pero recomendamos usarlas de la siguiente forma, que es lo que hacen muchos de los pescadores a la boloñesa:

  1. La mosca rastro es la principal de la línea. Es la que va ubicada detrás de la boya, a unos 30 cm o más de esta, y la que servirá para imitar a una ninfa que apenas va emergiendo.
  2. Seguida de la boya tendremos a la ahogada como tal. Para algunos esta es la que imita propiamente a la emergente y muerta y el largo de su hilo puede empezar desde los 5 a 5,5 cm
  3. El tercer aparejo a ubicar es la mosca semiahogada. Esta, bien puede medir un poco más, al estilo de 6 a 6,5 cm y asemejará a una mosca emergente.
  4. Nuestra cuarta mosca será la que imite a las de superficie, esta es una bailarina o semibailarina, dependiendo de si usaremos 4 o 5 en la línea. Podemos hacer que la línea de esta mida unos 7,5 cm.

Si se hace uso de una quinta mosca la anterior será semi y esta bailarina y es también una mosca de buenos resultados en la pesca. La separación entre todas las moscas no debería ser menor a la de 40 centímetros.

Con esta disposición, la ubicación en una zona prolífica de especies y la debida paciencia, podemos obtener una sesión de pesca a mosca muy productiva e interesante, por decir menos.  

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